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lunes, 20 de abril de 2009

Cuando el amor llega así de esta manera

La portada de Vogue de este mes muestra a una Penelópe Cruz exultante, preciosa y ataviada con un maravilloso vestido de fiesta-cocktail de Balmain (la misma firma del vestido que llevó en el Teatro Kodak). Lleva un tocado en el pelo y también lleva puesta una mirada triunfante con olor a Oscar. Pero eso no es lo que me llamó la atención. Había algo más, algo que sólo podía ser firmado por LANVIN. Esos tacones.
Esos tacones que ella llevaba como si fueran unos tacones más, unos cualquiera. Esos tacones son el objeto de mi deseo. De raso azulina y con un lazo en el tobillo.
Pero yo he encontrado algo mejor, si es que existe. Y son esos tacones mejorados. Negros por completo y con pulsera al tobillo. Pero ahí no acaba la cosa, la base del tacón está "bañada" por cristales de Swarovski. Inmejorables.


Estos pequeñines habrían hecho llorar de alegría a la mismísima Carrie Bradshaw. Estos tacones me los imagino con un vestido petit noir en una noche de verano y se le quita a una el hipo. Con ellos en los pies una tiene que sentirse princesa como poco.
Os estaréis imaginando un precio astronómico, ¿¿verdad??
Pues no os equivocáis, porque están al alcance de privilegiadas que dispongan, nada más y nada menos que, de 960€.
No lloréis, yo ya lo estoy superando. Tampoco me odies por enseñaros este tipo de artículos inalcanzables porque una nunca sabe cuando puede tocarle la lotería o... encontrar un novio multimillonario.
Me ha inspirado una amiga mía, no diré nombres para que no se sienta mal, y es que tiene una manía que fácilmente podría ser del protagonista de "Mejor Imposible". Lo primero que mira cuando ve a alguien (hombre, mujer, niño, cura, pivón, profesor) son sus zapatos. Y porque los zapatos dicen mucho de las personas, tener una obsesión por ellos es mucho más característica y eso la hace tan especial como estos Lanvin de la muerte. En tu cesta de zapatos, que parece no tener fondo, sé que te encantaría tener unos así.

No perdáis de vista las propuestas de esta marca francesa, Lanvin, porque son elegantes y sofisticadas, sólo para paladares exquisitos.

viernes, 13 de marzo de 2009

Ponme una de ...ZAPATOS

¿Quién no sueña con calzar unos Jimmy Choo? ¿Y poder decir con la boca llena que tiene no se cuántos pares de Manolos?

Estos cuestan la friolera cifra de 1000 euros aproximadamente.(Son los de la peli de Sexo en Nueva York, cuando Carrie los coloca en su nuevo super vestidor)






¿Quién no se ha enamorado tanto de unos zapatos que se los ha comprado aunque no fueran de su talla?

Todas somos culpables de este tipo de delitos. CULPABLES. Pero es que son una perdición, en todas sus formas: altos, bajos, de salir, para hacer deporte, para ir a clase, para todos los días, de un color o de otro, de varios...Sí, zapatos. Nunca se tienen suficientes.

Un día entras en Zara. Y de lejos, los ves. Puede ocurrirte también, que te llamen desde el escaparate. Se ve que su poder alcanza un radio de varios kms a la redonda superando cualquier tipo de material. Son unas ondas atrayentes, tipo imán. Que hacen que acabes con ese maravilloso par de zapatos en tus manos. Como las sirenas de la Odisea, llamaban a Homero con su canto y el pobre tuvo que atarse para no caer rendido ante ellas. Se sabe que son hermosas, pero mortales. Pues esos tacones, objeto de tu deseo más lujurioso, son iguales. Con su perfección y belleza va de la mano el pensamiento (que jode) de saber que van a dolerte como unos "condenaos" y que con ellos no aguantas ni 3 horas de pie. Pero son ¡taaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaan monos! que te los compras, te los pones y acabas la noche con las manoletinas que metiste en el bolso (menos mal que se llevan los XXL) a sabiendas de que acabarías sucumbiendo ante el dolor inaguantable. Pero ibas muy fashion y eso ya, no te lo quita nadie.

Estaba leyendo por encima una revista cuando me topé con un reportaje sobre zapatos.En él se analizaba cada tipo de zapato y lo bueno y malo que tienen para nuestros pies. Me pareció interesante haceroslo llegar.
Por lo visto, las bailarinas o manoletinas no son tan buenas como parecen. Hay que evitar andar mucho tiempo con ellas porque al ser tan finas las suelas no soportan ni amortiguan eficazmente el impacto de las pisadas.
Las plataformas suelen ser inestables y generan problemas de equilibrio. Los dolores que causan suelen ser en rodillas, cadera y parte baja de la espalda.
Los stilettos o taconazos provocan frecuentemente dolor en la planta del pie y de los dedos, rozaduras en el empeine y caídas, torceduras, tropezones (esto depende de la cantidad de alcohol ingerida y de lo gruesas que sean las rendijas de la alcantarilla en cuestión).

Esos son unos ejemplos...
Aún recuerdo el mágico día en que una amiga sacó de su bolso un spray y me dijo que eso, se "dormía" el pie y así los tacones no dolían tanto. Otra, viendo lo negativo aseguraba que de torcerte el pie o algo parecido no te darías ni cuenta y la lesión, al pasarse el efecto del relajador, podría ser mucho peor.

Y me acuesto dejandoos con una frase de Marilyn Monroe que decía así:


"No sé quién inventó el tacón, pero todas las mujeres le debemos mucho".